Aristóteles

Nació en Estagira en el 384 a. de C. y a los 18 años se trasladó a Atenas para ingresar en la Academia. Fué discípulo de Platón, a la muerte del maestro abandonó Atenas y, durante seis años, se dedicó a la educación de Alejandro Magno. Regresó a Atenas y fundó su propia escuela, El Liceo. Tras la muerte de Alejandro, Aristóteles se trasladó a la isla de Eubea, donde murió en el 322 a. de C.

El pensamiento aristotélico se forma tras el aboandono de la Academia. Poco a poco se va alejando del platonismo, partiendo de no aceptar un mundo de ideas separado de la realidad. Así entenderá el bien, no como una idea Suprema, sino como la tendencia que lleva a todos los seres humanos hacía su propia perfección.

Con respecto al movimiento, Aristóteles da un paso importante, si Parménides lo negaba porque suponía "dejaba de ser" (recordemos que, para Parménides, el ser era único). Aritóteles lo explica como el paso de la potencia al acto, es decir, el movimiento es el paso que se da entre poder ser algo y serlo. Así el movimiento puede clasificarse en dos tipos de cambios: sustancial y accidental. Primero supone la aparición de una sustancia nueva; el segundo tipo, Aristóteles lo concibe de tres maneras diferentes: cuantitativo, cualitativo y de traslación.

Unida a esta idea de movimiento está la concepción aristotélica de la naturaleza. Un ser es el fruto de cuatro causas: la material (la materia de que está hecho), la formal (la forma que adopta la materia), la causa agente o eficiente ( lo que hace que se pase de la potencia al acto) y la causa final (la finalidad o la necesidad de ese ser). Así una llave será el resultado de una materia (hierro) una forma (la llave), un agente (el cerrajero que la fabrica) y un fin (la necesidad de abrir o cerrrar una cerradura).

Todos estos planteamientos los realiza Aristóteles dentro de los estudios dentro de lo que él considera, la física ( naturaleza), pero también se ocupaba de los estudios metafísicos (más allá de los físicos). Esta metafísica está compuesta por la teología, que es la ciencia de Dios, a quien concibe como forma sin materia, acto sin potencia y como motor sin movimiento y la ontología, disciplina que estudia lo real en cuanto tal, no una cosa real en concreto, sino la capacidad de ser real de esa cosa. La ontología llega a ser importante, porque lo que trata de descubrir es el método del conocimiento. Aritóteles se ocupó también de la idea del alma, a la que no considera encerrada en un cuerpo, como Platón, sino como un principio formal del cuerpo que solo es materia.

Desde el punto de vista moral es interesante su aportación, según el cual el fin último de todo ser humano es la felicidad.

Y por último, hay que destacar la importante aportación de Aristóteles, en materia de política, al afirmar que el hombre es un ser social por naturaleza. Ese principio dará lugar a muchas teorías posteriores y a un hoy, nadie lo niega.

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