Los primeros filósofos

Los primeros filósofos se sintieron fundamentalmente interesado en explicar el cosmos y su pretensión fue la de encontrar una causa que fuera el origen de todo. Por ello, se denomina al primer periodo de la filosofía periodo cosmológico y a los que ofrecieron como respuesta un único origen del universo, monistas.

De entre los filósofos de este periodo destaca Tales de Mileto, a quien se suele considerar el primer filósofo. Tales mantenía el origen de todo era el agua. Fundamentó su teoría en que el agua se puede presentar en los tres estados: sólido, líquido y gaseoso, y en que el agua es fuente de vida. Esta sencilla y, si se quiere, simple explicación, fue un primer paso importantísimo, porque supuso buscar una respuesta en la razón y no en el mito.

Después de Tales, otros filósofos dieron respuetas diferentes, que cada vez resultaron más complejas y que pretendían superar los inconvenientes que podían ponerse a la explicación de Tales. A finales del siglo VI surge otros pensadores, encabezados por Pitágoras, que pretenden explicarse la realidad desde otros puntos de vista. Los pitagóricos cosntityeron, fundamentalmente, una escuela matemática y sus estudios le llevaron a la conclusión de que todo puede ser formulado matemáticamente, y por lo tanto, el principio de todo son los números., consideraban que estos procedían de dos elementos opuestos, lo par y lo impar. Esa explicación ya no era monista, sino dualista y resultaba útil para dar respuesta a un sinnúmero de oposiciones ( bueno-malo, móvil-inmóvil, masculino-femenino etc).

Para los pitagóricos, nada era más sabio que el número y las cosas no se conocen perfectamente hasta que se conoce su número. A principios del siglo VI a. de C. los filósofos, en lugar de preguntarse por la causa u origen del universo, dedicaron sus esfuerzos a explicar como era la realidad. En definitiva, también deseaban sabcual es el origen de todo, pero quisieron llevar al origen explicando cómo era la realidad. Hasta aquél momento, la diversidad de formas y de materias que ofrecía la realidad, originada desde un principio o causa única, se había explicado a través del movimiento. El movimiento era lo que permitía cambios y transformaciones.

Así, Heráclito concibió el universo como un proceso de constante transformación, todo está siempre en perpetuo movimiento, no hay presente, sólo pasado y futuro. Planteando así la realidad, concluyó que no había habido nunca un origen o causa, sino simplemente materia en constante movimiento.

Parménides, por el contrario, negó el movimiento porque consideraba que una única realidad no podía generar la pluralidad. Para él, la realidad era única y no podía hablarse de movimiento (no necesario, sino es para explicar la pluralidad) y, por lo tanto, no hay ni pasado ni futuro sino únicamente presente.

En la segunda mitad del s. V a. de C., los filósofos comenzaron a dar explicaciones más complejas; son los llamados pluralistas.

Anaxágoras, alejado ya del principio único, mantenía que el universo estaba compuesto de partículas de todas las sustancias, de manera que de cada forma era diferente porque en ella predominaba un tipo concreto de partículas; así un árbol tenía su forma concreta porque en él las partículas que predominaban eran las de árbol. Para Anaxágoras esas partículas se movían y se ordenaban según un entendimiento o inteligencia (Nous), cuyo origen no queda aclarado en su teoría.

Demócrito fue más lejos. No habló de partículas, sino de átomos que flotaban en el vacío y que al unirse daban lugar a diferentes formas. Esos átomos se movían por una necesidad ciega, de manera que el universo se originó en el caos y por azar. La idea de vacío fue fundamental para Demócrito, porque gracias a él existía el movimiento y, por lo tanto, la pluralidad.

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