El hilado y el tejido eran ya industrias básicas en el hogar en época de los aqueos, pero el desarrollo del comercio hizo de estas labores un artesanado mucho más importante. Los griegos utilizaron dos métodos de hilado: el retorcimiento de las fibras a mano sobre la rodilla y la utilización del huso y la rueca, que permitía un retorcimiento más uniforme del hilo.
El telar que utilizaron fue siempre el vertical. En cuanto a las materias primas, la lana y el lino fueron las más usadas.
Parece ser que conocieron la técnica de elaboración de la seda a partir de los capullos, pero la producción de este tejido no debió ser importante pues en el siglo I a. de C., la seda utilizada en Grecia provenía de China.
Para teñir las telas se sirvieron de materiales orgánicos, como el índigo, el azafrán o raíces y cortezas de árboles; la púrpura la obtenía de un molusco llamado múrex, como vieron hacer a los fenicios.